Ganar o perder

ganar perder 150x150: reflexiones de sentimientos El ganar es muy importante en la vida de toda persona, el obtener un trofeo, una medalla, un diploma. ¿Pero esa es la verdadera victoria? Mi respuesta es no.

¿Por qué? Porque el ganar es algo más que un objeto, el ganar es hacer algo y sentirnos muy bien con nosotros mismos, la verdadera victoria está en dar lo mejor de nosotros mismos en cada batalla, en cada adversidad que la vida nos presenta y actuar de buena manera. Hacer las cosas lo mejor posible de tal manera que nos sintamos victoriosos, orgullosos de nuestro desempeño y así lograr la verdadera victoria, el trofeo más grande de todos: el espiritual.

La mayor victoria es seguir luchando con la misma fuerza a pesar de todos los tropiezos y errores que hemos cometido en nuestro camino.

Hoy estoy sin ti

sinti 150x150: reflexiones de la vida No quiero robarte un suspiro
tampoco que me ames
sé que a tu vida llegué tarde.

Quiero olvidarte, lo necesito hacer
para no hacerme daño y a mi corazón en lo que sea.

Estoy perdida, confundida, quizás en un abismo
de tristeza caí, no hagas caso,
pasa que hoy solo siento tristeza
mi corazón siente morir
mi alma se va al vacío
porque hoy estoy sin ti.

Cacatúas

cactuas 150x150: reflexiones de motivacion reflexiones de la vida La tierra seca ondulaba, al parecer, hacia el infinito. A lo lejos se veían columnas de humo, que en el aire caliente parecían temblar iluminadas como la superficie de un rio en la canícula. La mujer, sensual, con el ala ancha del sombrero sobre los ojos azules, se llevó a la boca el vaso de frío vino blanco y bebió. Luego dio una chupadita al cigarrillo y, con tono cansado, dijo:

- Están quemando la maleza para que las cacatúas puedan encontrar el grano y subsistir.
El hombre sonrió.
- Les importan mucho las cacatúas aquí, ¿no es cierto?
- Bueno- dijo ella- son las aves de esta tierra. La realidad es que son bonitas, aunque traviesas. Se pierden miles de dólares al año en grano y fruta. Los pájaros son como los niños. Lo desperdician todo. Nunca se comen nada entero, solo lo pican un poco y luego a otra fruta. Y lo único que se puede hacer es tratar de ahuyentarlos a tiros. Sin embargo, son preciosas esas aves, con sus colores vibrantes, y hasta simpáticas. Por ejemplo, la cacatúa de alas blancas hace cabriolas sobre los tendidos eléctricos cuando alguien pasa, como un payaso. Y las cacatúas de ala roja, de pelambre negra y las más antiguas del mundo, con sus crestas de guerrero, viven noventa años y se emparejan con un único individuo para toda la vida, como nosotros los humanos.

-Debe ser que esa especie en particular tiene alma, como nosotros.
-Quizá, querido. Lo que no cabe duda es que sienten celos.-puntualizó la mujer.- Se han observado casos en que una cacatúa de ala roja fue muerta por su pareja en un arranque de celos. Es costumbre entre esas aves en particular construir varios nidos, cada cual más lujoso. Las hembras se emparejan con aquellos machos que parecen lo suficientemente fuertes para construirles varios nidos decentes. Y si se sienten traicionadas, si el macho se empareja con otra a hurtadillas o no les hace un nido bonito, pueden volverse peligrosas.

- Quizá, como las cacatúas de ala negra, las mujeres australianas seáis más peligrosas que las demás.
- ¿Por qué lo dices?- preguntó la mujer, mirando al hombre de forma demasiado intensa para la pregunta qué le hacía pensarlo, como si quisiera descubrir en él el progreso de algo todavía no evidente, la primera señal exterior de una enfermedad oculta.

El calor era apabullante. A lo lejos, ahora, se veían llamas alzándose entre las columnas de humo. El hombre pensó que era demasiado hacer para ayudar a sobrevivir a una multitud de pajarracos que, al final, se comerían la cosecha y causarían el caos en los campos de cacahuetes y en los viñedos.

-¿Me estás diciendo que las cacatúas matan por amor o despecho, como nosotros?- dijo el hombre, llevándose a la boca la copa de daiquiri, fresca como la espuma de una catarata impoluta. El zumo de limón helado le proporcionaba, con aquellos calores, cierta forma de éxtasis.

Todo lo que le había contado la mujer acerca de las cacatúas le daba ganas de buscarlas con una escopeta y liquidar algunas. ¿Qué hacían unos pájaros experimentando celos y hasta vengándose de sus parejas cuando se sentían engañadas? Aquello era un ultraje. Significaba que la falta de libertad, la opresión, la posesión, no eran aberrantes invenciones humanas sino reglas, imposiciones de la naturaleza para con ciertas especies desafortunadas, como las cacatúas y los seres humanos.

Te digo adiós

image 934 150x150: reflexiones de desamor Llegaste a mi vida como un aire fresco, sin buscarnos nos encontramos, una simple mirada tuya y esa sonrisa que me estremeció, fueron suficientes para abrirte de par en par las puertas de mi corazón.

Ese loco corazón que no te deja ir, al que le diste la felicidad durante algunos meses, los mejores de mi vida y que mantuve la ilusión de ese caminar juntos tomados de la mano, sabiendo que tu eres primavera y yo soy otoño.

Sé que nuestros caminos están cruzados, me diste tu juventud y yo te di mi experiencia, ambos nos disfrutamos y nos amamos como lobos hambrientos, como si fuera el último día de nuestras vidas.

Hoy te digo adiós y así, como el aire fresco un día te trajo hacia mí, ahora una nube negra te aparta de mi camino llevándonos por diferentes senderos.

Sé que encontrarás otros labios que besarás con tanta pasión como lo hacías conmigo, y yo encontraré otros brazos que me brindarán el calor que tú me dabas.

Gotas de rocío caen sobre mis ojos hoy, y con gran dolor en mi pecho te digo adiós y te bendigo por aparecer en mi vida. Adiós, amor mío.

Un corso a contramano

contramano 150x150: reflexiones de la vida El presente trabajo tiene el objetivo de ofrecer como estudio de caso un testimonio de vida que evidencia el uso del sentido del humor como estrategia de confrontación a una enfermedad crónica como es la Esclerosis Múltiple; como manera de poder transmitir de una forma optimista y altamente positiva y de afrontar las situaciones adversas.

Mi nombre es Nicolás, tengo 28 años y hace nueve que recibí el diagnóstico de Esclerosis Múltiple. Actualmente estoy finalizando mis estudios universitarios (estudio psicología en la Universidad Nacional de Mar del Plata).

Quiero transmitirles la enseñanza que me dejó esta enfermedad: la importancia de reírse de uno mismo. La historia comenzó cuando tenía veinte años, en plena juventud, las hormonas en estado de ebullición, la creencia de que se es omnipotente, que se es inmune a todos los males y de golpe el diagnóstico de Esclerosis Múltiple ¡Me quería matar!

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue una pregunta: ¿por qué a mí? Luego maldije en mi pensamiento al médico, a mis viejos, a Dios, en fin, a la vida misma.

Quería saber de esta enfermedad ya que el médico que me diagnosticó era un joven inexperto recién titulado y no tuve mejor idea que visitar al “especialista virtual”: Google. Lo que leí ahí me despertó tal ansiedad, angustia, miedo y todos los sentimientos negativos que se puedan imaginar, que veía pasar el resto de mi vida sentado en una silla de ruedas.

Una lista interminable de síntomas: diplopía, inestabilidad en la marcha, intolerancia al calor, pérdida de fuerza, disfunción sexual, alteración de las funciones cognitivas entre otras, sustentaban mi predicción (Gold y Leiguarda, 1992).

Hoy pensé en ti

Animateloi 150x150: reflexiones de amor ¿Que cómo estoy? Muy, muy bien, la soledad me ayudó a amarte tanto y admirarte más, a tenerte más presente en mí.

¿Que si soy feliz? Claro, siempre lo he sido pero un poco más desde que te conocí.

¿Que si te extraño? No, porque mi amor no fue una costumbre sino un amor sincero y puro. De esos como los de los cuentos de hadas en que llegas hasta a perder la fuerza de tus pisadas.

¿Que si tengo otro amor? No, tú te llevaste todo en tu corazón. Solo queda en mí el recuerdo de ti, el recuerdo de ayer, el recuerdo de hoy.

¿Que si te guardo rencor? No, nunca fue obligación que tú sintieras amor por mí. Mi amor siempre ha sido fiel a ti.

Te pienso todos los días, te llamo en mi amanecer y en mi anochecer. Lloro una vez al mes, solo un poco y cuando hace frío siento morir. Te llevo en mis palabras y en mi piel. Y si estoy un poco triste hasta te puedo sentir.

Recordar el pasado me hace feliz, pero el presente me hace sufrir porque ya no estás aquí. No, no digas nada, pasa que soy un humano que se enamoró de ti.

Espera… Antes de que partas, solo tengo una duda ¿Qué te gustó de mí? Hoy es mucho tiempo y nunca supe decir por qué estuviste aquí.




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